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PLATAFORMA
DE TOLEDO EN DEFENSA DEL TAJO
EL
TAJO NECESITA SALUD, NO MAQUILLAJE (03-12-2009)
Puede
que mucha gente piense que por fin se
están ejecutando tareas orientadas a
recuperar el río Tajo. No en vano la
prensa ha destacado en las últimas semanas
información sobre trabajos de conservación
y acondicionamiento de cauces, restauración
de riberas, proyectos de revalorización
territorial vinculados al Tajo, etc.
El último de ellos, el concurso de ideas
para la integración del Tajo en la ciudad
de Toledo convocado por la Confederación
Hidrográfica del Tajo.
Desde
la Plataforma de Toledo en defensa del
Tajo queremos señalar que tal rosario
de actividades, en las que el Tajo aparece
nombrado, nada tiene que ver con la
eliminación de los problemas de salud
que aquejan al Tajo.
Produce
verdadera vergüenza que la Confederación
Hidrográfica del Tajo, presunta valedora,
defensora, protectora y responsable
de las actuaciones de su cuenca, pretenda
“integrar al Tajo en Toledo”. Es como
pretender que en el seno de una familia
se integre a la madre, cuando de todos
es sabido que Toledo no hubiera llegado
a ser lo que hoy es sin el abrazo del
río Tajo; es el Tajo quien ha integrado
usos, costumbres, culturas, artes, paisajes,
ciudad; y ha sido la enfermedad de la
voraz arrogancia desarrollista quien
lo ha expulsado y devaluado hasta dejarlo
moribundo.
Con ese concurso de
ideas, la Confederación perseguía, entre
otros objetivos, poner en valor las
características ambientales, culturales
y de uso social del río; es decir, precisamente
aquellos valores que tenía el río, que
ya no tiene y que la Confederación no
ha hecho valer, no ha defendido, no
ha protegido y de cuya degradación es
responsable, tanto por acción como por
omisión.
Las personas usuarias
del río Tajo en general y en particular
las toledanas no podemos ni debemos
sentirnos complacidas con tales actuaciones
porque volveríamos a caer en el engaño
de que otros velarán por nuestros intereses
y compensaciones, como ocurrió y ocurre
con los trasvases a que se somete al
Tajo.
Los cadáveres pueden perfumarse,
maquillarse y vestirse de gala para
estar lo más presentables posible y
evitar el sentimiento de rechazo; incluso
una momia puede estar muy bien conservada
y ser bella, pero el maquillaje no devuelve
la vida.
Muchas de las obras
que se han hecho y se están proyectando
nada tienen que ver con devolver la
salud al río Tajo. Es pura estética,
apariencia y propaganda. En algunas
de esas actuaciones, por ejemplo, se
modela el perfil de azudes y se consigue
que el agua no chapotee mostrando las
espumas que todos conocemos, porque
no es fácil sacar una foto del río sin
sacar sus costras y sus espumas. Con
ello el río tiene otra apariencia, menos
agresiva, más ondulada y vistosa, pero
no más salud, porque con ello se evita
que ese chapoteo lave la suciedad y
oxigene el agua; por tanto, esas actuaciones
maquillan un río por cuyas venas corre
el cáncer de las cloacas a cielo abierto.
Y es que a veces el maquillaje también
tiene efectos secundarios.
Para
colmo de apariencias, hoy se presenta
en la Real Fundación de Toledo un estudio
de la red hidráulica romana que se ha
llevado a cabo a lo largo de casi tres
años bajo el patrocinio y la dirección
de la Confederación Hidrográfica del
Tajo. Bienvenido sea el estudio, aunque
una vez más sea una de tantas actividades
“colaterales” con las que la Confederación
lava su imagen, ya que no puede hacerlo
con las aguas del río cuya cuenca tan
mal gestiona. Una vez acudimos a elogiar
los valores del pasado, perdidos para
el presente.
Que no nos engañen
y que no nos dejemos engañar. Queremos
el río Tajo vivo y funcional; y no una
lujosa cloaca para adornar la ciudad.
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